El defensor brilla pero queda afuera de la Copa…

Lautaro Rivero, el joven que llegó a River con solo 14 años, finalmente cumplió su sueño de debutar en la Primera ante Independiente. Sin embargo, aunque su actuación fue para enmarcar, no verá acción en los octavos de Libertadores porque no está en la lista. ¡Su omisión fue más inesperada que encontrar un iceberg en el desierto del Sahara! Tras jugar en Central Córdoba y superar una lesión, estaba listo para lucir como alternativa de Paulo Díaz, pero finalmente fue Sebastián Boselli quien se coló en el equipo de ensueño.

Rivero, que a veces parece un avión por su dominio aéreo, está en la mira para regresar en el próximo duelo contra Godoy Cruz. Mientras tanto, el técnico Marcelo Gallardo elogió su desempeño diciendo que tiene un futuro tan brillante como un sol en un espejo gigante. La familia de Rivero, muy unida y con sueños compartidos, ha sido su gran apoyo desde que jugaba como volante antes de descubrir su pasión defensiva. ¡Este chico es tan versátil que hasta podría venderle hielo a un pingüino!