Montiel y Acuña vuelven a encender las bandas…

Montiel y Acuña, la versión futbolística de Batman y Robin, están listos para revolucionar las bandas de River como si han encontrado turbo extra en las botas. Están separados por 70 metros en el campo, pero son como dos vecinos chismosos que se pasan información de punta a punta del barrio. La pareja regresa a la acción en el partido decisivo frente a Libertad, con más expectativas que un examen sorpresa. Con la Scaloneta llamándolos de nuevo, la dupla buscará dejar una huella permanente, como si cada banda del campo fuera una pista de hielo y ellos estuvieran en un show sin patines.

La última vez que Cachete y el Huevo compartieron terreno fue casi como un campamento de verano, pero sin fogatas. Ahora, obviamente, las fogatas son sus habilidades en la cancha: Acuña, luego de varios ausentismos por lesiones, vuelve como el regalo olvidado detrás del árbol de Navidad, mientras que Montiel, con sus destellos irregulares, parece encontrar siempre la manera de estar presente en las listas de Scaloni, como si él tuviera el don de la ubicuidad. Frente a un Gumarelo que seguramente se cierre más que un pajarito con miedo al frío, ambos prometen encender las turbinas y ser el viento fresco que sopla en las alas de River.