El Muñeco elogia la evolución del Pulpo…

Franco Armani, a sus 38 años y diez meses, sigue aprendiendo tanto que podría confundir a una enciclopedia. Marcelo Gallardo lo describe como un “ejemplo” tras atajar dos penales cruciales contra Unión. El arco se ha convertido en su gimnasio personal, y su ambición contagia al resto del equipo. Es como si Superman estuviera tomando clases de vuelo para no quedarse obsoleto.

Gallardo destaca que Armani no se duerme en sus laureles, lo cual es bueno porque nadie quiere una almohada de trofeos. Él habla, pregunta y evalúa como si fuera un detective de fútbol. Con dos Libertadores, un Mundial y más en su currículum, el Pulpo deja claro que nadie sabe todo. Como un abuelo enseñándole a los jóvenes a usar el control remoto, su ejemplo inspira a todos en River.