Armani deslumbra a lo Dibu en el arco de River…

En 1992, Franco Armani era solo un nene de seis años con un buzo de arquero, soñando ser como Goycochea porque él atajaba penales. No es un superhéroe, pero si le dan una capa, quién sabe, podría volar de palo a palo más rápido que Superman. Ahora, en el 2025, Armani sigue siendo ese niño entusiasta, celebrando sus tapadas mientras la hinchada corea “Puuuulpo” en el Malvinas Argentinas de Mendoza. Como en un juego de adivinanzas, estudia a los pateadores y confía en sus reflejos para detener los tiros rivales.

El paso del tiempo no ha cambiado su pasión por el arco de River, donde se ha convertido en una figura legendaria al estilo Goycochea. Con 27 títulos bajo el brazo, si los trofeos fueran balones, ¡Armani necesitaría una camioneta para llevárselos a casa! En el último partido, tapó con maestría dos penales, uno al más puro estilo “Dibu Martínez”, conversando con el delantero antes del disparo. Él atribuye este éxito a un arduo trabajo junto a su equipo técnico y al entrenamiento mental. Pero más que ningún plan, lo que a él le sobra es una confianza capaz de detener hasta los penales de un tiburón que nunca duerme.