Romagnoli busca sacar un conejo de la galera…
Después de un cruce en la cancha que duró menos que un helado en el verano, Marcelo Gallardo y Leandro Romagnoli se preparan para enfrentarse desde el banco de suplentes. Ambos fueron clásicos enganches, pero ahora juegan al ajedrez táctico. El famoso Pipi, aunque tiene un equipo con menos estrellas que un cielo nublado, sigue los pasos de Gallardo. Sueña con que su equipo, aunque no tenga laterales que corran como un tren bala, sorprenda este fin de semana.
Mientras el Pipi Romagnoli sueña con un triunfo, como el de San Martín en el Monumental hace una década, se agarra de su estilo ofensivo como un koala a un árbol. A pesar de los desafíos, no se deja intimidar por los 50 jugadores que River parece tener en cada posición. Romagnoli afirma que sus muchachos son más competitivos que un juego de piedra, papel o tijera, y está convencido de que este equipo puede hacerle cosquillas a River. El probable alineamiento del Santo está listo y su plan es simple: jugar sin miedo y dejar las excusas atrás.