El delantero que pinta obras maestras en el campo…

¡Prepárense, queridos futboleros, que en el Monumental las pinturas se hacen con los pies! Driussi, el Maradona del pincel, decidió que un lunes sin goles era como un domingo sin asado, y esta vez tardó menos que un delivery en hora pico para abrir el marcador contra Independiente del Valle. Apenas ocho minutos y ¡pum!, entró así como si estuviera comodamente en piletas de melaza: el gol perfecto para un cuadro con 6 anotaciones en 7 pinceladas maestras.

Sí, sí, aunque venía arrastrando una sobrecarga digna de camión de bomberos, lo pusieron igual, ¡y qué fortuna! Porque ahí está, Sebastián Driussi, el Salvador Dalí de la delantera, dejando su huella en cada partido. Con Mastantuono y Colidio como si fueran los Tres Mosqueteros del gol, y Borja llegando a destiempo pero con ritmo de cumbia, suman más goles que un partido de ping pong.

El mismísimo Gallardo lo mira como a su reminiscencia de Chacarita: bajando el balón y distribuyendo arte que hasta El Louvre envidiaría. Driussi es el Picasso del césped, el que hace que el arco rival parezca un lienzo, causando más estragos en el campo de juego que un loro suelto en una tienda de sombreros. Así, con piernas de pincel y goles por doquier, el querido River sigue firmando su pasaporte para ser el artista del año en la Libertadores. ¡Ole, ole, oleeé, Driussi, Driussi!